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¿Qué es un telescopio?


Se denomina telescopio al instrumento óptico que permite ver objetos lejanos con mucho más detalle que a simple vista. Es la herramienta fundamental de la astronomía, y cada desarrollo o perfeccionamiento del telescopio ha sido seguido de avances en nuestra comprensión del Universo.
Gracias al telescopio —desde que Galileo en 1609 lo usó para ver a la Luna, el planeta Júpiter y las estrellas— el ser humano pudo, por fin, empezar a conocer la verdadera naturaleza de los objetos astronómicos que nos rodean y nuestra ubicación en el Universo.
Orígenes del Telescopio
Habitualmente se atribuye la invención del telescopio a Hans Lippershey, un fabricante de lentes alemán, pero recientes investigaciones del informático divulgadas en la revista británica History Today, atribuyen la autoría a un gerundense llamado Juan Roget en 1590, cuyo invento habría sido copiado (según esta investigación) por Zacharias Janssen, quien el día 17 de octubre (dos semanas después de que lo patentara Lippershey) intentó patentarlo. Poco antes, el día 14, Jacob Metius también había intentado patentarlo. Fueron estos hechos los que despertaron las suspicacias de Nick Pelling quien, basándose en las pesquisas de José María Simón de Guilleuma (1886-1965), sugiere que el legítimo inventor fue Juan Roget.
Galileo Galilei, al recibir noticias de este invento, decidió diseñar y construir uno. En 1609 mostró el primer telescopio astronómico registrado. Gracias al telescopio, hizo grandes descubrimientos en astronomía, entre los que destaca la observación, el 7 de enero de 1610, de cuatro de las lunas de Júpiter girando en torno a ese planeta.
Conocido hasta entonces como la lente espía, el nombre "telescopio" fue propuesto primero por el matemático griego Giovanni Demisiani el 14 de abril de 1611 durante una cena en Roma en honor de Galileo, cena en la que los asistentes pudieron observar las lunas de Júpiter por medio del telescopio que Galileo había traído consigo.
Existen varios tipos de telescopio: refractores, que utilizan lentes; reflectores, que tienen un espejo cóncavo en lugar de la lente del objetivo, y catadióptricos, que poseen un espejo cóncavo y una lente correctora que sostiene además un espejo secundario. El telescopio reflector fue inventado por Isaac Newton en 1688 y constituyó un importante avance sobre los telescopios de su época al corregir fácilmente la aberración cromática característica de los telescopios refractores.

Polvo cósmico

El polvo cósmico es polvo del espacio, compuesto por partículas sólidas de hielos y piedras menores de 100µm, esta medida es aproximada.
Este polvo llena todo el cosmos incluido el Sistema Solar. Su densidad sin embargo, entendiendo aquí densidad como el número de partículas por m3, es muy variable.

Tipos de polvo cósmico según su localización astronómica y su origen:

Intergaláctico, interestelar, interplanetario, de disco circumestelar, de disco circumplanetario y cometario.

Espacio interestelar

El espacio interestelar es la región que media entre las estrellas y no debe confundirse con el espacio intergaláctico, que está mucho más vacío. En general, el espacio interestelar suele estar poblado de grandes cantidades de polvo cósmico, aunque la densidad regional puede ser muy variable, en función de la actividad de la zona.

Gran parte del espacio interestelar está ocupado por gas, principalmente hidrógeno y helio, y por minúsculas partículas que los astrónomos denominan polvo cósmico, compuestas principalmente por carbono, silicio y oxígeno. En algunas regiones, el material interestelar es muy denso y forma nebulosas. En otras, la densidad del gas y del polvo cósmico es muy baja.
La mayor parte de este gas y polvo se origina en la muerte de las estrellas, que explotan como supernovas o que expulsan al espacio sus capas más externas, con lo que devuelven la materia al espacio interestelar. De este material se forman las nuevas estrellas.
Con frecuencia, el gas y el polvo interestelar sólo puede detectarse como emisiones infrarrojas. Gracias a la utilización de detectores infrarrojos, los astrónomos pueden penetrar las nubes de gas y polvo interestelares, a menudo invisibles, y obtener amplia información sobre su composición y su estructura.
La astronomía infrarroja ha detectado varios tipos de moléculas interestelares complejas.

Ionósfera

Las señales electromagnéticas
rebotan múltiples veces
La ionosfera o ionósfera es la parte de la atmósfera terrestre ionizada permanentemente debido a la fotoionización que provoca la radiación solar. Se sitúa entre la mesosfera y la exosfera, y en promedio se extiende aproximadamente entre los 80 km y los 500 km de altitud, aunque los límites inferior y superior varían según autores y se quedan en 80-90 y 600-800 km respectivamente.
Por otra parte, algunos consideran que la alta ionosfera constituye el límite inferior de la magnetosfera, solapándose ligeramente ambas capas (entre los 500 y 600-800km). La ionosfera también se conoce como termosfera por las elevadas temperaturas que se alcanzan en ella debido a que los gases están en general ionizados. Si el sol está activo, las temperaturas en la termosfera pueden llegar a 1.500 °C; sin embargo, estas elevadas temperaturas no se corresponden con la sensación de calor que tendríamos en la troposfera porque en la termosfera la densidad es muchísimo más baja. Los gases aparecen ionizados porque esta capa absorbe las radiaciones solares de menor longitud de onda (rayos gamma y rayos X) que son altamente energéticos.

Entre las propiedades de la ionosfera, encontramos que esta capa contribuye esencialmente en la reflexión de las ondas de radio emitidas desde la superficie terrestre, lo que posibilita que éstas puedan viajar grandes distancias sobre la Tierra gracias a las partículas de iones (cargadas de electricidad) presentes en esta capa. Además, en esta capa se desintegran la mayoría de meteoroides, a una altura entre 80 y 110 km, debido al rozamiento con el aire y dan lugar a meteoros o estrellas fugaces.
Pero las estrellas fugaces no son el único fenómeno luminoso que ocurre en esta capa. En las regiones polares las partículas cargadas portadas por el viento solar son atrapadas por el campo magnético terrestre incidiendo sobre la parte superior de la ionosfera y dando lugar a la formación de auroras.

Bacteria capaz de vivir en otro planeta era el anuncio de la NASA

Finalmente, lo que era un secreto a voces fue revelado este jueves oficialmente por la NASA, cuando los expertos publicaron la existencia de una bacteria que puede crecer e incorporar arsénico en su ADN.
El hallazgo, dado a conocer en conferencia de prensa mundial, abre nuevas posibilidades de vida en lugares inhóspitos a lo largo de la galaxia.
En condiciones de laboratorio se alojó a una bacteria hallada en el lago Mono de California en 2008 y se descubrió que el microorganismo está compuesto por una cadena química distinta producto del medio ambiente en que habita.
"Teníamos la idea de que la vida requería 6 elementos sin excepciones y aquí resulta que hay una excepción”, informó el científico Ariel Anbar, coautor del estudio financiado por la NASA. De ese modo aludió al carbono, el hidrógeno, el nitrógeno, el oxígeno, el fósforo y el azufre. "Lo nuevo aquí es que el arsénico es usado como un bloque de construcción para el organismo", explicó el especialista
Via/ LaNación cl

La Iglesia busca un diálogo entre la ciencia y la fe

La ciencia y la fe no se contradicen sino que se complementan, señaló José Gabriel Funes, sacerdote y astrónomo que trabaja en el Observatorio del Vaticano.

Funes está en Torreón para impartir un seminario sobre Ciencia y Fe en la Universidad Iberoamericana, es sacerdote jesuita, desde 2003 comenzó a trabajar como astrónomo en el Vaticano y en 2006 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI. Los temas que se estudian aquí van desde el Sistema Solar, se tiene una importante colección de meteoritos y se analizan las estrellas de la galaxia
Ampliar en El siglo de Torreón

El Universo no es para el hombre?

El universo no fue hecho a la medida del hombre, tampoco le es hostil. Es indiferente.

                                                                         Carl Sagan

Según la NASA en 10 años se podrá saber si hay vida en otros planetas

Así lo aseguró un científico de la NASA. El descubrimiento de un planeta con características muy similares a la Tierra sería el puntapié inicial de la investigación

La semana pasada, el descubrimiento de Gliese, un planeta ubicado fuera del Sistema Solar y que cuenta con muchas similitudes con nuestra Tierra, abrió el eterno debate: ¿Existe vida en otros planetas?
Esta pregunta, según un científico de la NASA, podría contestarse definitivamente dentro de diez años. El experto en cuestión es James Kasting, que fue entrevistado por el diario Clarín.
Kasting aseguró que Gliese es “un candidato de primera” para albergar vida y que esa duda que provoca el no saber si estamos solos o no en el Universo podrá resolverse en 2020 si la NASA consigue “el apoyo financiero suficiente”.

¿Qué es el universo?

El Universo es la totalidad del espacio y del tiempo, de todas las formas de la materia, la energía y el impulso, las leyes y constantes físicas que las gobiernan.


Si hablamos desde un punto de vista astronómico, existen observaciones que nos indican que el Universo tiene una edad de aproximadamente 13 mil millones de años y por lo menos 93 mil millones de años luz de extensión.
El evento que se cree que dio inicio al Universo se denomina Big Bang. En aquel instante toda la materia y la energía del universo observable estaba concentrada en un punto de densidad infinita. Después del Big Bang, el universo comenzó a expandirse para llegar a su condición actual, y lo continúa haciendo.

Teoría de la Relatividad y expansión del Universo
Debido a que, según teoría de la relatividad especial, la materia no puede moverse a una velocidad superior a la velocidad de la luz, puede parecer paradójico que dos objetos del universo puedan haberse separado 93 mil millones de años luz en un tiempo de únicamente 13 mil millones de años; sin embargo, esta separación no entra en conflicto con la teoría de la relatividad general, ya que ésta sólo afecta al movimiento en el espacio, pero no al espacio mismo, que puede extenderse a un ritmo superior, no limitado por la velocidad de la luz. Por lo tanto, dos galaxias pueden separarse una de la otra más rápidamente que la velocidad de la luz si es el espacio entre ellas el que se dilata.

Unidad Astronómica (ua) equivale a aprox. 150 millones de km

La unidad astronómica (ua) es una unidad de distancia que es aproximadamente igual a la distancia media entre la Tierra y el Sol y cuyo valor, determinado experimentalmente, es alrededor de 149.597.870 km (el valor dado en el Sistema Internacional de Unidades es 1,495 978 70 × 1011 m).
Aunque es una excelente aproximación, no corresponde con toda precisión a la órbita real de la Tierra.
La definición precisa del Sistema Internacional de Unidades es el «radio de una órbita circular newtoniana alrededor del Sol de una partícula con masa infinitesimal con un movimiento medio de 0,017 202 098 95 radianes por día»; de forma equivalente, «es la distancia entre el Sol y una partícula sin masa y libre de perturbaciones, que se mueve en una órbita circular alrededor del Sol con un período orbital de 365,2568983 días» (año gaussiano).

El símbolo de la unidad astronómica según el Sistema Internacional de Unidades es ua, con minúsculas.
Podés ampliar este tema en Wikipedia
Imagen: Mallorca Planetarium

Heliofunda

La Heliofunda es la zona existente entre el frente de choque de terminación y la Heliopausa en el borde exterior del sistema solar. Se extiende a lo largo del borde de la heliosfera, una "burbuja" provocada por el viento solar.
La distancia de la Heliofunda respecto al Sol es de aproximadamente 80 ó 100 unidades astronómicas (ua). La misión actual de las sondas espaciales Voyager 1 y 2 incluye el estudio de la Heliofunda.
En mayo de 2005, la NASA anunció que la Voyager 1 habría cruzado el frente de choque de terminación y había entrado en la Heliofunda en diciembre de 2004, a una distancia de 94 ua.

Ver:
- Heliosfera
- Heliopausa